Hoy soy profeta

7 comentarios

1

Ayer mi hija Hannah de un año y yo fuimos a la misa aquí en la parroquia de San Lukas en Copenhague. Es una iglesia luterana protestante como todas en Dinamarca y los textos de ayer se trataban de que Dios nos llama. La cura dio un sermón lleno de significado y muy interesante. La verdad es que yo sentí que Dios en ella me estaba hablando directamente a mí. Yo ayer aprendí mucho.

El alfarero y el barro

El texto que más me conmovió es la historia del alfarero y el barro de Jeremías 18: 1-6. La historia comienza con que Jeremías recibe un mensaje de Dios diciendo que él tiene que irse a la casa del alfarero y que allá Dios le va a hacer oír sus palabras. Jeremías, que es obediente a la palabra de Dios, va a la casa del alfarero y lo encuentra trabajando con el barro sobre la rueda. Mientras Jeremías lo observa, el alfarero crea una vasija que no le sale bien entonces la destruye para volver a usar el barro y crear otra nueva vasija que en el segundo intento le sale perfecta. Después de eso Jeremías cuenta lo que más me conmovió: “Entonces vino a mí palabra de Dios” y sigue contando que el barro y la vasija es el pueblo Israel, el alfarero es Dios y que Dios le dice que si no le sale bien el primer intento de moldear el pueblo de Israel como Él lo quiero Él lo intentará otra vez hasta que lo logrará. Para mí lo más asombroso de esta historia es que Jeremías ve la palabra de Dios en algo tan cotidiano como el trabajo normal de una persona. Jeremías le hace caso a Dios y se va a la casa del alfarero, él observa el trabajo del alfarero y al final interpreta lo que ha visto pensando en Dios.

El profeta

No hay duda de que Jeremías era un gran profeta pues de eso están de acuerdo los judíos, los cristianos y los musulmanes, pero lo más interesante es que Jeremías nos muestra que todos podemos ser profetas de Dios, y él mismo cuenta en Jeremías 1 cuales son las características y prácticas que él tenía que adquirir para poder ser profeta y estas son: No tener miedo, levantarse para hablar, hablar lo que Dios manda e irse donde Dios manda. Es tan sencillo y de las cosas cotidianas tenemos que interpretar la palabra de Dios.

Los dos hijos

Uno de los otros textos este día me hizo pensar en un muy buen amigo que tengo en Colombia. Él se declara agnóstico y una vez en una discusión le acusé por no ser espiritual lo cual le enfureció, y con razón. Yo estaba muy equivocado. El texto era de Mateo 21: 28-44 en cual Jesús cuenta la historia del señor que tiene dos hijos. El señor le pide al primer hijo que vaya al viñedo a trabajar. El primer hijo le responde que no quiere, pero más tarde se arrepiente y va al viñedo a trabajar. El señor va después al segundo hijo y le pide los mismo. El segundo hijo le responde que sí, pero no va a trabajar. Jesús entonces pregunta quién de los dos hijos hizo la voluntad del padre al cual la gente responde que el primer hijo que respondió que no, pero que se arrepintió y terminó trabajando en el viñedo. Así es mi amigo. Él se declara agnóstico, pero con su actitud de amor hacía su prójimo, con sus actos de ayuda a los que la necesitan, con su creencia en la igualdad, la paz, la libertad y en la protección del medio ambiente el demuestra claramente todo lo que es la buena obra en el mundo. Él es como el primer hijo que responde no, pero que si trabaja por el padre y yo siento que somos muchos que respondemos sí, pero no hacemos nada. Al fin y al cabo, quien soy yo para preguntar quién es servidor de Dios y quién no. La pregunta no tiene respuesta porque al intentar de determinarlo nos volvemos el fariseo juzgando al publicano lo cual nos aleja aún más de Dios y la buena obra. Yo sé que Dios llama a mi amigo igual que a mí, a ti y a nosotros todos y si Él no logra lo que quiere en el primer intento, intentará de nuevo, igual que el alfarero.

Ayer me fui a la misa con Hannah a pesar de mal clima, cansancio, pereza etc. porque sentí un impulso diciéndome que tenía que ir a misa y allá me llegó la palabra de Dios. Hoy estoy contando lo que Dios quiere que cuente y no tengo miedo de que me piensen loco, ridículo o estúpido. Hoy soy profeta. Mañana tal vez el profeta serás tú.

Plural: 7 comentarios en “Hoy soy profeta”

  1. tummas,que linda reflexion…muchas veces nosotros vamos a misa sin reflexionar realmente en las palabras que escuchamos y sin aplicarlas en nuestra vida diaria.en lo que si estoy de acuerdo esq hay muchas personas que hacen mas con sus acciones,buenos sentimientos y solidaridad. y eso tambien es estar cerca de Dios y otra forma de espiritualidad.
    es una reflexion muy linda.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Pilar
      Muchas gracias por lo que dijiste. Me alegra muchisimo que mi post te ayudó, especialmente porque tu y Cesar con palabras, abrazos, hechos y grandes grandes favores me han ayudado tanto como no se lo pueden imaginar. Se necesita mucho más que unos posts para devolverles el amor que me han mostrado.

      Me gusta

  2. Hola Tummas, como siempre me alegra mucho leer tus pensamientos y reflexiones. Sabes, sería muy bueno que uno tuviera la posibilidad de tener esa capacidad de discernimiento, muchas veces vemos, oímos o vivimos situaciones que nos pasan y no les sacamos el sentido o el mensaje correcto, a veces es muy difícil ver lo obvio. Pero afortunadamente hay personas, amigos como tú que nos pueden ayudar a guiar y encontrar lo mejor de lo que Dios nos ofrece en nuestras vidas.
    Un fuerte abrazo hermano!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s