La transformación del dolor

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Hoy quiero hablar sobre el dolor, ese dolor que llevamos por dentro después de haber vivido un infortunio y sobre la opción que tenemos de transformar ese dolor en amor. No soy psicóloga ni psiquiatra, así que no pretendo dar una descripción científica de este proceso ni quiero actuar de terapeuta de nadie.

Yo sólo quiero escribir, porque la historia de mi hija ha tocado muchas almas y  me siento bendecida de haber recibido tantos mensajes, escritos con el corazón, de personas que no conozco y que tal vez no conoceré y aún así me han relatado los cambios que Emma trajo en su vida.

Conectados con un lazo invisible

Cada vez que leo estos mensajes, llego a comprender que el mundo es tan pequeño y todos estamos conectados con un lazo invisible que se endurece con el amor y seres como Emma, son enviados al mundo para recordarnos la importancia de ese lazo de amor.

Una de mis más cercanas consejeras, una persona hermosa, que irradia paz y es solidaria, me contaba que había tenido muchos problemas con su esposo y que había reflexionado tanto hasta decidir ponerle fin a su matrimonio. Su esposo, un ser amable, con capacidad de encantar, fue una de las almas tocadas por la luz de Emma.

El sacó de adentro de sí mismo a alguien que yo no conocía, tal vez ni su misma esposa conocía a este ser espiritual que había dentro de él, que brilló como la luna en los días más difíciles de nuestras vidas y dio mensajes de paz a muchas personas. Sus abrazos eran fuertes y reconfortantes, como si el don de la sanación le hubiera sido regalado por un instante.

Fue algo mágico ver, que ellos realmente son almas gemelas, y yo siempre lo supe. Sin embargo estuvieron muy cerca de acabar con su unión por lo que llamamos pequeñeces, a las cuales a veces les damos mucha importancia, realmente mucha importancia. Mi hija hizo maravillas y yo cuento su historia para comunicarme con aquellas personas que fueron tocadas por su luz sin ni siquiera haberla conocido. Sus mensajes me dan paz y los agradezco con todo mi ser.

El dolor de la pérdida

Como madre de una niña de 3 años sana, que se fue del mundo de una forma repentina, puedo entender la dimensión del dolor tan intenso que un humano puede sentir y quisiera, a través de mi experiencia relatar cómo desarrollar ese dolor para evitar que crezca hasta el punto de causarnos un daño profundo y convertirse en depresión o enfermedad.

Creo que por más intenso que sea el dolor que nos causa el duelo, es posible sacar provecho de ese sentimiento para sanar muchos otros sentimientos innecesarios que llevamos por dentro.

No es fácil describir con palabras la sensación de este dolor, pero es algo así como un volcán en erupción dentro de mis entrañas, que cada vez que llega hace que mi estómago se convierta en una llaga negra que me quema por dentro. Luego se esparce por todo mi cuerpo en forma de hormigueo y termina dejando mis hombros y espalda totalmente adoloridos, como si hubiera sido bruscamente golpeada. El dolor es inmenso y el vacío es irreparable.

Yo pienso que las personas que experimentan tal dolor, tienen una mayor capacidad de conectarse con la naturaleza y de sensibilizarse hacia el sufrimiento ajeno. Todos cargamos de cierta forma nuestra propia cruz y tenemos que abrazarla y aceptarla porque si la vida nos la puso encima, es para aprender de ella y para hacernos más fuertes.

Hay dos opciones, sumergirnos en el hoyo negro de la depresión o tomar ese sentimiento de dolor , acompañarlo de un poco de música, conectarlo con la naturaleza y utilizarlo para descubrir nuestros talentos escondidos. Estos momentos de tristeza, son también momentos de gran creatividad, así que realizar alguna actividad que nos apasione, puede sacar a flote nuestra mejores habilidades.

Nuestros super poderes

No es raro pensar que todas las historias de súper héroes, están acompañadas de vidas con momentos de mucho dolor. Batman perdió a sus padres, Superman vio la destrucción de su propio planeta y el Hombre araña fue un niño solitario, víctima de abuso estudiantil.

Está en nosotros descubrir nuestra pasión y buscar nuestros dones para transformar los momentos de dolor en momentos de reflexión y de encuentro con lo mejor de nosotros mismos.

Paz  y amor en vez de dolor

Para transformar nuestro dolor en tranquilidad, paz y amor, debemos ser conscientes del poder de nuestros pensamientos. Hay pensamientos que nos hacen mucho mal.

La culpa es el peor sentimiento, daña nuestra autoestima, nos envuelve en una red de confusiones de la que no podemos salir fácilmente y nos impide evolucionar en nuestro proceso. Con sólo eliminar los sentimientos de culpa, habrá un gran progreso en nuestro duelo.

El alma es eterna

Pensar en lo que pudo haber sido, no nos lleva a ningún lugar. Cómo hubiera sido mi hija si hubiera ido a la escuela, como sería si estuviera aquí viendo a su hermana gatear. Todo esto solamente aumenta el dolor y no tiene sentido, porque estamos enfocando nuestros recuerdos en el cuerpo de esa persona, un cuerpo sin alma, el cual fue cremado y sus cenizas fueron lanzadas al viento.

El alma, en cambio es inmortal, siempre está presente en nosotros, nos acompaña, nos guía y es inmensamente poderosa.

Para mi, mi hija no se desvaneció, solamente cambió de estado y está conmigo y me envía mensajes. Emma está en el viento y la puedo sentir, se comunica conmigo en sueños y mis noches las dedico a ella, claro cuando la pequeña bebe me dejar dormir! Todavía soy madre de dos y ellos me necesitan y quieren ver una madre libre de dolor.

El cuerpo como instrumento del alma

Quiero también recalcar la importancia de cuidar nuestro cuerpo para aliviar ese dolor. Es muy fácil que nuestras defensas bajen cuando estamos tristes. El ejercicio físico y una alimentación sana nos ayudará más, que caer en la ruleta del alcohol, las drogas, el cigarrillo y la comida dañina.

Esto suena muy lógico, pero cuando uno se siente mal, no piensa en lo mucho que el cuerpo puede sufrir si se descuida. La enfermedad solamente nos causará más dolor.

Nuestro cuerpo es el instrumento que tenemos para que nuestra alma pueda cumplir su misión, depende de nosotros si le facilitamos el camino, manteniendo un cuerpo sano.

Los seres de luz

Acércate a los seres que te irradian luz. Todos los tenemos, mira a tu alrededor y ahí estarán, son esas personas que te aman y que quieren verte feliz.

Ellos sabrán qué hacer por ti, tal vez solo se sientan a tu lado y por medio de su cercanía, te transmitirán su amor y su buena energía para aliviar tu dolor. Si no sabes quiénes son esos seres de luz, empieza a dar amor y los vas a encontrar en cada esquina.

Pégate a tu fe

La fe mueve montañas. Hay personas que creen en Dios, otras en ángeles, en maestros o en espíritus. Cada persona tiene su propia manera de reflejar su espiritualidad.

Un ser de luz me decía un día. “Ya sabes que no soy creyente en ningún tipo de religión, pero tengo una espiritualidad fundada en los valores de amistad, solidaridad, amor al prójimo y otras cosas que son importantes para mi.”

Creer en esos valores es también tener fe. En realidad, esa persona que me hablaba, es muy creyente, es una persona que cree firmemente en la amistad y que siempre está dispuesta a dar lo mejor de ella para los demás. Su amor hacia el prójimo es limpio y muy grande, porque lo irradia constantemente.

Nosotros escogemos qué religión practicar o tal vez no practicar ninguna, pero la cooperación, la compasión, el perdón y el amor son ineludibles para nuestra propia felicidad y son prueba de nuestra fe.

Compasión hacia otros

Debemos también aprovechar que estas circunstancias nos hacen sensibles hacia el sufrimiento ajeno, y así podemos utilizar esa sensibilidad para ayudar a los demás.

Cuando hemos transformado el dolor, podemos ser instrumentos para aliviar el dolor de otros. Dar amor a otros, nos devuelve amor por montón, pensar en la felicidad de otros que sufren, nos llena de felicidad a nosotros, dar una palabra de aliento, nos da aliento a nosotros mismos.

Todos tenemos tiempos de gran felicidad y todos tenemos momentos de inmensa tristeza, en los que una palabra sincera de alguien, es muy valiosa. En este mundo estamos todos y todos estamos conectados.

Resilicencia

Nunca subestimemos el poder de nuestras buenas acciones, lo que hacemos o decimos con el corazón, tiene un impacto en los demás. Confiemos en que si cada uno de nosotros empezamos a dar amor, todo nuestro alrededor se llenará de ese amor y se reducirá el dolor de aquellos que sufren. Nosotros tenemos en nuestras manos el poder de transformarnos y de sobreponernos a las adversidades. Con voluntad y con fe todos podemos sentirnos bien otra vez. Esto se llama resilicencia.

Plural: 6 comentarios en “La transformación del dolor”

  1. El compartir con los demás sentimientos tan fuertes y tan profundos de manera libre y solidaria solo puede ser producto de un acto de amor, de un acto de amor infinito hacia Emma que se multiplica hacia las personas que tuvimos la suerte de conocerla y de estar al lado de su familia. Las personas que queremos a veces vuelan antes de tiempo pero su esencia queda en los demás y en cómo decidimos vivir cada día después de que emprenden su vuelo. Y nos queda honrar su memoria con un profundo acto de amor y solidaridad hacia los demás….

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  2. Cada palabra que escribes es reflejo de la fortaleza interna que tienes y del amor que hay en ti, del amor que sientes por Emma y de la valentía como mujer y madre. La fe en los demás y en el mundo que habitamos y que podemos cambiar desde nuestra propia vivencia. Al leer cada una de las palabras que hay en estos testimonios mi fe en el mundo crece y el amor hacia el prójimo. Es una oda a la vida.

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  3. Mi Lili, tus mensajes me conmueven en lo más profundo de mi corazón.
    Te adoro, me siento orgullosa de cómo estás transformando tu gran dolor en un amor infinito hacia tu prójimo.

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  4. Estas Tocando corazones Lili, no pares, esa fuerza poderosa como le queramos llamar les esta acompanando y manifestando de una manera Muy especial. Transformar esos momentos de dolor … Cada Quien lleva sus propias cruces pero Muy Pocos saben como hacer de dichos momentos bendiciones. Sigue tocando corazones , asi como estan Tocando el Tuyo. Un abrazo !!! Y hoy Es un dia radiante para tu familia y para ti!!! Asi que 😄🙏

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